Difunden últimos mensajes de Josué, cómplice del homicida de Carlos Manzo
- Redacción/Patriotas Informados
- hace 3 días
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Actualizado: hace 2 días

Horas antes del homicidio de Carlos Manzo, uno de los jóvenes involucrados en el ataque, Josué N, envió a su madre una serie de mensajes que hoy revelan no solo su temor, sino también las presiones que enfrentaba tras haber sido reclutado por el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Estos textos, expuestos durante la audiencia inicial de Jaciel Antonio N, alias El Pelón, permitieron reconstruir las horas previas a la muerte del adolescente, hallado sin vida el pasado 10 de noviembre en la carretera Uruapan–Paracho.
Durante la diligencia judicial contra El Pelón, señalado como el presunto reclutador de Josué y otros menores para actividades delictivas, el Ministerio Público dio lectura a los mensajes que el joven escribió a través de Facebook el 1 de noviembre, a las 11:40 horas.
Los últimos mensajes de Josué, cómplice del homicida de Manzo.
En ellos, Josué buscaba alertar a su madre de un posible engaño y al mismo tiempo expresaba un afecto que resultaría premonitorio. El mensaje que más impactó a los presentes en la audiencia fue el siguiente:
“Mami, te amo, te extraño… No le des dinero a Jaciel, todo es mentira, es una extorsión”.
Aquella advertencia formó parte de los últimos tres textos que la señora María Esther recibió de su hijo, a quien había anexado en varias ocasiones para que superara su adicción al cristal. Nueve días después de aquellos mensajes, la madre fue notificada de su muerte y de la de Ramiro, un joven que lo había instruido en el uso de armas.
Personal del Centro de Rehabilitación “Renaciendo Uruapan” confirmó que Josué había abandonado la clínica días antes, lo que facilitó su reencuentro con quienes lo reclutaron.
El Pelón extorsionó a la madre de Josué.
Según la exposición del Ministerio Público, la relación entre El Pelón y la familia de Josué incluía un intento de extorsión directo. La tarde del 27 de octubre, Jaciel llamó telefónicamente a María Esther para exigirle 5 mil pesos, argumentando que había “salvado” al joven tras un supuesto problema relacionado con droga proveniente de otro municipio.
La presión no quedó ahí, pues ese mismo día por la noche, Jaciel se presentó en el domicilio de la mujer acompañado del propio Josué. Ella reconoció su voz de inmediato y aseguró que él se identificó como integrante del “cartel de las cuatro letras”. Su exigencia incluía también contactar a la madre de Víctor, un amigo de Josué, para solicitarle un pago similar.
María Esther se negó a entregar el dinero; sin embargo, los mensajes que recibiría días después confirmaban que su hijo buscaba, a distancia, protegerla de la manipulación y las amenazas que ya enfrentaba. Ante ello, El Pelón le indicó que ahora serían 10 mil pesos los que tendría que entregar, usando un tono aún más agresivo.
La mujer le expresó a su hijo que no continuaría soportando las amenazas que provenían del jefe criminal. La tensión aumentó de inmediato cuando Jaciel reaccionó con molestia y le ordenó a Josué que se despidiera de su madre. Aquella noche marcaría el último momento en que ella lo vería con vida.
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